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Que es un año Jubilar

EL REGRESO DEL HIJO PRODIGO
Cuadro de Rembramdt
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Es un tiempo privilegiado de gracia y salvación
que la Iglesia nos ofrece para una renovación de nuestra vida
cristiana.
Es la concesión del perdón y la misericordia de Dios,
por el valor infinito del sacrificio Redentor de Cristo, por la oración
y méritos de la Virgen María y de todos los santos.
En la tradición católica, el Jubileo es un gran suceso
religioso. Es al año de la remisión de los pecados
y de las penas por los pecados, es el año de la reconciliación
entre los adversarios, de la conversión y de la penitencia
sacramental, y, en consecuencia, de la solidaridad, de la esperanza,
de la justicia, del empeño por servir a Dios en el gozo y
la paz con los hermanos. El Año Jubilar es ante todo el Año
de Cristo, portador de la vida y de la gracia a la humanidad.
Sus orígenes se remontan al Antiguo Testamento. La ley de
Moisés habla determinado para el Pueblo Hebreo un año
particular: "Declararéis santo el año cincuenta,
y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus
habitantes Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su
propiedad, y cada cual regresará a su familia. Este año
cincuenta será para vosotros un jubileo; no cortaréis
ni segaréis los rebrotes, ni vendimiaréis la viña
que ha quedado sin podar, porque es el jubileo que será sagrado
para vosotros. Comeréis lo que el campo dé de si. En
este año jubilar recobraréis cada uno vuestra propiedad" (Lev
25, 10-13). La trompeta con que se anunciaba este año particular
era un cuerno de morueco, que se llama "yobel" en hebreo,
de ahí la palabra "Jubileo". La celebración
de este año llevaba consigo, entre otras cosas, la restitución
de las tierras a sus antiguos propietarios, la remisión de
las deudas, la liberación de los esclavos, y el reposo de
la tierra. En el Nuevo Testamento, Jesús se presenta como
Aquél que lleva a su cumplimiento el Jubileo antiguo, ya que Él
ha venido a "predicar el año de gracia del Señor" (cfr.
Is 61, 1-2).
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El Centenario un año Jubilar

LA IGLESIA COMUNIDAD |
Al poco tiempo de su elección
el papa Pío X declaró 1904 Año Jubilar Mariano con ocasión
del quincuagésimo aniversario de la proclamación dogmática de la
Inmaculada Concepción. La Junta central de damas católicas publicó
en Madrid el 29 de junio de 1904 una circular invitando a todas las
asociadas a realizar una peregrinación nacional al santuario mariano
de Zaragoza al grito de ¡Al Pilar de Zaragoza!
Además la vicepresidenta, condesa de Guiomar, exponía
la idea de coronar a la Virgen del Pilar con la contribución
de todos los católicos españoles, que diese por resultado
una corona valiosísima, digno presente de la Nación
española a su excelsa Patrona.
Con la misma fecha enviaron una carta conjunta los arzobispos de
Toledo y Zaragoza y el obispo de Madrid a los demás prelados
invitándoles a colaborar en la empresa con la formación
de juntas diocesanas que realizasen la propaganda y recaudasen fondos.
La iniciativa tuvo una acogida entusiasta en toda España.
La Junta Central escribió al Papa que se dignase hacer extensivas
las indulgencias del Jubileo mariano a los que participasen en la
peregrinación nacional al Pilar. La condesa de Guiomar se
unió a los peregrinos de Burgos y en la audiencia del 28 de
septiembre de 1904 se postró ante el Pontífice y, al
mismo tiempo que le entregaba la súplica, le manifestó de
viva voz su contenido.
Pío X tomó el documento y sin
más requisitos escribió en él de su puño y letra en latín:
«Conforme a lo que se pide, a todos los fieles que confesados y
comulgados vayan en peregrinación, en solitario o en grupo, durante
el año 1905 al Santuario de la Virgen María del Pilar en la
archidiócesis cesaraugustana concedemos las mismas facultades e
indulgencias que se dieron para el Jubileo de este año. Palacio del
Vaticano, 28 de septiembre de 1904. Pío Papa X».
Y volviéndose a la condesa y entregándole la concesión
le dijo: «Concedo lo máximo que puedo".
Ahora al celebrarse el Centenario de la Coronación, el Señor
Arzobispo de Zaragoza, recogiendo una propuesta del Cabildo Metropolitano
promulgó, en la Misa de Media Noche del día 2 de Enero,
un Decreto estableciendo un AÑO JUBILAR EXTRAORDINARIO, en
memoria del concedido por San Pio X.
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Gracias del Jubileo

SANTA CAPILLA Basílica del Pilar |
Durante el AÑO JUBILAR los
fieles podrán lucrar Indulgencia Plenaria, en las condiciones
establecidas por la Iglesia (confesión sacramental, comunión
eucarística, oración por las intenciones del Sumo Pontífice y
remoción de todo afecto hacia el pecado) que en la Catedral-Basílica
del Pilar asistan a alguna celebración sagrada o reciten el
Padrenuestro o el Credo, añadiendo alguna invocación
mariana:
a)
los días 20 de mayo de 2004 y 2005, en los que se iniciarán y
culminarán las celebraciones
jubilares. b)
en las solemnidades y fiestas de la Bienaventurada Virgen
María. c)
una vez al año en el día que libremente sea elegido por cada
fiel. d)
cuantas veces peregrinen en grupo para honrar la venerada
Imagen.
La celebración de este
Centenario como AÑO JUBILAR, enriquecido con
Indulgencias por la Santa Iglesia, contribuirá, sin
duda, al acrecentamiento de la vida cristiana y de la devoción a
la Santísima Virgen, en nuestra diócesis, en España y
en todos los fieles cristianos que se acerquen
a la Basílica del Pilar.
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