Las coronas son fruto de la donación colectiva de los pueblos de España, reuniendo más de 60.000 joyas. Esta donación fue organizada en 1904 por la duquesa de Terranova, y encabezada por la Reina Madre D.a María Cristina de Hags-burgo.

Las coronas fueron realizadas en estilo gótico florido por la Casa Ansorena de Madrid, y ejecutadas por 33 orfebres-plateros en 41 días, en turnos de día y noche. La forma de las coronas se debe a la inspiración de Ansorena hijo, de 19 años, basándose en la balconada de una casa madrileña de la Carrera de San Jerónimo.

Un total de cerca de 15.000 piedras preciosas convierten a la Corona de la Virgen y la del Niño en una de las más grandes joyas del mundo, cuyo valor material es incalculable, pero es aún mayor la fe y devoción a la Virgen de sus donantes.


Corona y resplandor

El conjunto admirable que forma la corona de la Virgen y el nimbo es en extremo sugestivo. Una lluvia finísima de luz radiante de infinidad de colores brota de más de diez mil prismas incrustados en la armadura de tan preciada joya.

En la corona hay 2.836 brillantes, 5.725 rosas, 145 perlas, 74 esmeraldas, 62 rubíes y 46 zafiros.

La corona del Niño Jesús está formada por 547 brillantes, 200 rosas, 12 perlas, 16 esmeraldas y 16 rubíes. Es una miniatura de la corona de la Virgen.


Corona

El resplandor que sirve de fondo a la Corona de la Virgen es también una obra magnífica. Unidos por dos fajas circulares convenientemente separadas, en donde están incrustadas, formando flores y caprichosos óvalos, variedad de topacios, amatistas y zarifos de gran tamaño, adornados con brillantes y perlas. Tiene 29 hacecillos de rayos convergentes, unos más largos que otros, sistemáticamente colocados y cortando la monotonía de sus aristas, llevan sobrepuestos grupitos de piedras y algunas joyas antiguas. En la parte central superior, destaca un hermoso florón que lo componen una cinta de brillantes en forma de lira, en cuyo centro está encerrado un grueso topacio esférico. Todos los rayos son de oro, realizados con los objetos y joyas que habían sobrado de la corona, y que son: 47 brillantes, 2.311 rosas, 137 perlas, 1.097 perlas hiladas, 83 esmeraldas, 63 rubíes, 57 zafiros, 95 granates, 120 amatistas, 87 topacios, 44 turquesas, 7 óvalos grand es, 14 corales grandes y varias joyas que se colocaron sin desmontar.


Resplandor


Centenario de la Coronación
de la Virgen del Pilar
Zaragoza