Copia del Decreto

 

Traducción

del

Decreto

Letras de concesión de la Coronación.

Mariano, Presbítero Cardenal Rampolla del Tindaro del titulo de Santa Cecilia, Arcipreste de la Santa Basílica Patriarcal del Príncipe de los Apóstoles en Roma, Prefecto de la Santa Congregación de la Fábrica y el Capítulo y Canónigos de la misma Basílica. Al Excelentísimo y Reverendísimo D. Juan Soldevilla y Romero, Arzobispo de Zaragoza, que nos merece especial consideración, salud eterna en el Señor.

Has elevado preces al Supremo Jefe de la Iglesia Católica, Pontífice Máximo Pío X, que felizmente la gobierna, en las que pides ardientemente facultad para coronar la Estatua de la Bienaventurada María Virgen, vulgarmente llamada del Pilar, con el Niño Jesús, que es objeto de gran veneración en tu Iglesia Metropolitana de Zaragoza.

Nuestro Santísimo Padre y Señor que tiene gran consuelo en excitar en los ánimos de los fieles la devoción hacia la Madre de Dios y promover su culto, sabiendo que entre los principales derechos y privilegios concedidos y confirmados a nuestro Capítulo desde muy antiguo por la Sede Apostólica, existe también el de coronar sus santas imágenes y estatuas que no son menos célebres por la antigüedad que por la devoción del pueblo y multitud de milagros, se ha dignado remitirnos las preces para que las recibamos benignamente pro gratia según es costumbre.

Vuestra Excelencia ha manifestado en las preces, que la dicha imagen de la Bienaventurada Virgen María es objeto de culto público desde los antiguos y primitivos tiempos de la Iglesia en el Templo Metropolitano de Nuestra Señora del Pilar; y que esta imagen es venerada con especial y constante devoción, fe y amor, no solamente por los habitantes de Zaragoza y del Reino de Aragón, sino también por los españoles en general y por muchos extranjeros que con frecuencia la visitan con sentimientos de religiosidad; que la Santísima Virgen con su Hijo Jesús honrada en su imagen difunde pródigamente los tesoros celestiales a los que allí le dirigen sus súplicas.

Por lo que Nos a quienes siempre ha sido muy grato alentar la devoción hacia la Santísima Virgen, Madre de Dios, secundando los deseos de Su Santidad, en el día veintidós de este mes de enero del año 1905 (Dominica III post. Epiph.) legítimamente reunidos, como es costumbre en la Sala Capitular, atendiendo lo expuesto y conforme al voto favorable del Ilmo. y Rvdmo. Sr. Luis Pericoli, Decano de nuestro Capítulo, hemos juzgado que en la Sagrada Imagen llamada de Nuestra Señora del Pilar, concurren todas las circunstancias necesarias para su solemne coronación y hemos determinado recibir con grata satisfacción las preces que Nos han sido dirigidas, conformes a la religión, piedad y justicia.

Por lo cual sin pérdida de tiempo, Nos, para mayor gloria de Dios Omnipotente, que se dignó adornar a la Virgen María, Madre de su Unigénito Hijo Nuestro Redentor con singulares honores y privilegios, a fin de que se aumente en los pueblos fieles la piedad y el amor hacia la Madre de Dios, decretamos y mandamos, por unanimidad y con especial satisfacción que la referida imagen de la Bienaventurada Virgen María del Pilar con su Hijo Jesús sea coronada solemnemente con corona de oro. Y para que esta coronación pueda hacerse, Nos, Excelentísimo Señor, hemos determinado encargarle y por las presentes le encargamos que en Nuestro Nombre tributes este honor a la Reina del Cielo, y que impongas en su augustísima cabeza representada en dicha imagen, la corona de oro, según el rito prescrito para el uso de nuestra Basílica, contenido en el ejemplar impreso que te enviamos. Y su impedido por cualquier causa no pudieras hacerlo, Te damos potestad de subdelegar en otro constituido en dignidad eclesiástica, quien por ti y en nuestro nombre verifique esta sagrada ceremonia.

En testimonio de todo lo cual mandamos expedir y consignar en acta estas letras suscritas por el Ilmo. y Rvdmo. Sr. Canónigo Canciller de actas de Nuestro Capítulo y sellados con el sello capitular. Dado en Roma en la Sala Capitular en el año 1905 de la Encarnación del Señor, día 22 de enero, II de la Indicción Romana, año segundo del Pontificado del Santísimo en Cristo Padre y Señor Nuestro Pío por la Divina Providencia Papa X.- César Spezza, Canónigo Canciller de Actas.


Centenario de la Coronación
de la Virgen del Pilar
Zaragoza