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Elias YANES ÁLVAREZ
Arzobispo de Zaragoza
DECRETO
El día 20 de mayo del año 2005 se conmemorará el
Centenario de la Coronación Canónica de la imagen
de Nuestra Señora del Pilar.
En la memoria de la Basílica queda el recuerdo de aquella
efemérides como uno de los momentos culminantes de la historia
de la piedad y devoción a la Santísima Virgen bajo
esta advocación secular. La ofrenda generosa de anillos
nupciales y de joyas de miles de mujeres españolas sirvió para
las espléndidas Coronas de la Virgen y del Niño,
que una peregrinación diocesana a Roma presentó para
su bendición al Papa San Pío X. Con tal motivo el
Santo Padre entregó como obsequio y recuerdo a la Basílica
el Cáliz usado por él en la Eucaristía celebrada
en tal fecha, vaso sagrado que se conserva y muestra entre las
pieza más venerables del Museo del templo. Al mismo tiempo
el Santo Padre concedió las mismas indulgencias y privilegios
del Jubileo romano del Cincuentenario de la proclamación
dogmática de la Inmaculada a quienes durante el año
peregrinasen al Pilar.
Ahora, cien años después, en los comienzos del Tercer
Milenio, esta conmemoración puede ser una gran ocasión
de afianzar y renovar la fe que, según la venerada tradición
del Pilar, se propagó, en sus comienzos, con la especial
protección de Santa Maria, en este singular lugar a las
orillas del Ebro.
Esta fe renovada con la especial intercesión de la Virgen
Maria, bajo la advocación del Pilar, debe suscitar en nosotros
el deseo de colaborar activamente en la «nueva evangelización» según
la orientación de nuestro Santo Padre Juan Pablo II.
Portante, recogiendo la
petición del Cabildo Metropolitano, ESTABLEZCO, en
memoria del que ya concedió hace cien años el Papa San Pío X, un
AÑO JUBILAR EXTRAORDIANARIO
en torno a la sagrada imagen de Nuestra Señora del
Pilar, en su Catedral-Basílica, desde el 20 de mayo de 2004
al 22 de mayo de 2005, en el que por especial concesión
de la Penitenciaría Apostólica, por mandato del
Sumo Pontífice, en rescripto de 22 de noviembre de 2003
(Prot. N. 176/03/1) los fieles podrán lucrar Indulgencia
Plenaria, en las condiciones establecidas por la Iglesia
(confesión sacramental, comunión eucarística,
oración por las intenciones del Sumo Pontífice y
remoción de todo afecto hacia el pecado) que en la
Catedral-Basílica del Pilar asistan a alguna celebración sagrada o
reciten el Padrenuestro o el Credo, añadiendo alguna
invocación mariana:
a) los días 20 de mayo de 2004 y 2005, en los que se iniciarán y culminarán las celebraciones jubilares.
b) en las solemnidades y fiestas de la Bienaventurada Virgen María.
c) una vez al año en el día que libremente sea elegido por cada fiel.
d) cuantas veces peregrinen en grupo para honrar la venerada Imagen.
La celebración de este
Centenario como AÑO JUBILAR ,
enriquecido con Indulgencias por la Santa Iglesia, contribuirá,
sin duda, al acrecentamiento de la vida cristiana y de la devoción
a la Santísima Virgen, en nuestra diócesis, en España
y en todos los fieles cristianos que se acerquen a la Basílica
del Pilar.
Zaragoza, 2 de enero de 2004. Memoria de la Venida de la Virgen
a Zaragoza.
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Don Elias |