El exterior de la catedral del Salvador es una amalgama de estilos que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos.

Comenzaremos la descripción por el muro mudéjar exterior de la capilla de San Miguel, construido al igual que la capilla y fachada mudéjar por el arzobispo don Lope Fernández de Luna, donde se estaba trabajando ya en 1374. Es indudablemente una de las obras capitales del mudéjar aragonés. Se concibió a modo de un gran tapiz policromo, donde se combinan los cintados, arquerías y complicadas labores de ladrillo con la decoración de cerámica, de vistosos colores, destacándose en diversos lugares las armas del arzobispo fundador.

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En la parte inferior se dispuso un ancho friso de arcos entrelazados, mixtilíneos; sobre ellos, una faja decorada con rombos, en la que se abren dos ventanas góticas y se remata de grandes paños de combinaciones geométricas que culminan con filetes dentellados. La parte cerámica es obra de los artífices sevillanos García Sánchez y Lop, a quienes ayudaron algunos artistas locales.

 

Catedral del Salvador
Plaza de la Seo, s/n
50001 - Zaragoza